Título: "Brujas en el extranjero
Autor: Terry Pratchett
Puntuación (1 a 6): 6
El proceso que conecta a lector y autor es tan misterioso como la chispa que une a dos personas, y las pasiones son así de fuertes. Así es como puedo describir mi relación con los libros de algunos de mis autores favoritos. Puedo releerlos constantemente y no cansarme nunca de ellos, encontrando siempre algo nuevo y emocionante que me perdí en mi lectura anterior. Pues bien, tal es mi caso con Terry Pratchett. Ni siquiera puedo nombrar un libro suyo que sea mi favorito. Para mí, el Mundodisco es todo un universo que no todo el mundo entendería. Está muy alejado de la vida real y lleno de magia mngo que a la gente le costaría activar si no se sintiera realmente cautivada por la forma de escribir de Pratchett. Recuerdo que el primer libro que leí fue Las brujas en el extranjero. Me lo regaló mi hermano por Navidad y estaba realmente "poseída". Lo leí de un tirón y hasta el día de hoy lo sigo releyendo y no es sólo por sentimentalismo. He encontrado una nota en la obra de Terry Pratchett que canta en una melodía mágica cada vez que la leo. Y antes de que penséis que estoy loco, estoy hablando metafóricamente, simplemente siento en mis propias aguas, que me gusta su expresión, me gustan las historias y el mundo que crea, cada uno con facilidad. Definitivamente me puedo definir como fan, pero eso no quiere decir que no debas creer lo que te estoy diciendo, mejor solo lee alguno de sus libros si no te gustan pues, a la gente le gustan cosas diferentes, pero si te gustan entenderás cada maldita línea de este artículo.

Como ya he mencionado, el primer libro que leí fue Las brujas en el extranjero, así que pienso hablaros más de él. El libro es la duodécima novela de la fantasía cómica de Terry Pratchett El Mundodisco y la tercera consecutiva protagonizada por brujas. El hada madrina Desiderata Hollow ha muerto, dejando una tarea inacabada a su sucesora Magrath Chesnova: ir a la ciudad de Génova e impedir que una chica se case con un príncipe. Ah, y también deja instrucciones estrictas de que Nanny Og y Granny Wedderwax no sean compañeras de viaje, ni toquen nunca la varita mágica del hada madrina. En un revuelo de faldas y chalecos, botas y escobas, las tres -Magrat, Nanny y Granny- emprenden su viaje. Más allá del humor, Pratchett se empeña en explorar la relación de los cuentos de hadas (y otros mitos y leyendas semejantes) con la existencia humana. Cenicienta, el Príncipe Rana, Caperucita Roja, al estilo de Rapunzel, incluso El Hobbit están incluidos en la historia de alguna manera. En definitiva, Las brujas en el extranjero es una mezcla de cuentos de hadas, una maravillosa aventura con las personalidades de las tres brujas, Granny Weathervox, Nanny Og y Magrat Chesnova. Pratchett, al explorar la relación entre crear historias y vivirlas, parece decantarse claramente por la idea de que la humanidad escribe historias. Esta novela es también sorprendentemente hilarante y me hizo reír a carcajadas lo suficiente en un momento dado como para tener que dejarla un minuto. Además, tiene un gran dramatismo y humanidad, lo que demuestra que estos libros casi siempre van más allá de hacernos reír. Y la mayoría de sus libros son así, raros pero en el mejor de los sentidos. Hay dos tipos de lectores, a los que les gusta Terry Pratchett y a los que no, y no hay nada malo en ninguno de ellos. Si no has leído Las brujas en el extranjero te animo a que lo hagas, espero haber compartido sólo pequeñas pinceladas de lo que hay en este libro y no haber estropeado la magia. Personalmente, me encantó cuando lo leí con 7-8 años y cuando lo leo ahora con 28 años. Me sigue pareciendo interesante, entretenido y por un momento me uno al trío de las brujas y me voy de aventuras con ellas. Los personajes del libro son tan humanos, completamente creíbles y los convierte en unos de mis favoritos del planeta. Lo siento, mundo redondo.
