Zagalavie: "Todo empezó en la librería Hugo"
Autor : Shelley King
Puntuación (de 1 a 6): 5
Descubrí "Todo empezó en la librería Hugo" justo el 26 de diciembre y me enamoré de él al instante. Es un libro que se lee en un suspiro y es tan perfecto para esos momentos en los que quieres "tomarte un descanso" con un libro. Cuando quieres algo ligero pero agradable. Pues esta historia es justo eso. No pude dejarlo ni un momento. Hacía pequeñas pausas para que no se me cayera otra ración de corazones magros. Pero basta de hablar de mí. Déjame contarte más sobre el libro y antes de que sigas leyendo te advierto que voy a contar más, así que si no quieres saberlo puedes dejar de leer aquí.

"Todo empezó en la librería de Hugo" te lleva a una vieja librería llamada La Libélula. Incluso cuando leí el libro y leí el título pude imaginarme la librería de estilo vintage, con polvo en las estanterías y sillones para leer, y el nombre "La Libélula", oh sí, encaja perfectamente. En la librería propiedad de Hugo, Maggie empieza a "agriarse". Una chica joven, que ha perdido su trabajo y su rumbo, que se pasa el día leyendo novelas románticas. A todos en La Libélula no les gustan las novedades ni las librerías relucientes, creen en la magia de los libros antiguos y, caramba, cuánta razón tienen. Cuando Maggie es aceptada en un club de lectura, tiene que leer un libro llamado El amante de Lady Chatterley. Hugo le da la edición antigua en la que encuentra muchas notas interesantes en los márgenes de dos amantes, Catherine y Herry. Los dos se escriben breves cartas en el libro. Impresionado por la historia, nuestro protagonista hace pública la historia y de la noche a la mañana se convierte en una sensación. Comienza entonces una aventura muy interesante, extraordinaria. El amor entre las páginas de este viejo libro, da un vuelco a toda la vida de Maggie. Recuerda que te hablé de la magia de los libros viejos.
Si he conseguido que te interese aunque sea un poco leer Todo empezó en la librería Hugo, no te arrepentirás. Hacía mucho tiempo que no leía algo ligero y que enganchara. Pero me detengo aquí porque ya te he contado demasiado y este libro es mágico, como las librerías de viejo de las películas navideñas.